Con ingredientes frescos siempre a mano y una larga tradición de cocina creativa, un sabroso tentempié nunca está lejos cuando estás en Vietnam. Algunos vienen con historias milenarias, mientras que otros toman excelentes productos vietnamitas y los elevan con un toque moderno. Desde chips de huevo salado hasta pastelitos de judía mungo, estas deliciosas golosinas son regalos fantásticos para tus seres queridos de vuelta a casa.
Capítulo 01 —
Cubos de judía mungo | bánh đậu xanh
Un cubo de dulce de judía mungo que se deshace en la boca combina a la perfección con tazas de té verde caliente, tanto es así que cuando Bảo Đại, el último emperador de Vietnam, descubrió por primera vez este manjar celestial, permitió que la gente imprimiera el símbolo real de un dragón dorado en los paquetes. Hasta el día de hoy, los cubos se envuelven a menudo en los colores de la realeza: rojo y dorado.
Capítulo 02 —
Caramelo de coco | kẹo dừa
Un viaje al Delta del Mekong no está completo sin una visita a un taller de caramelos de coco. Ver a los trabajadores cortar tiras de caramelos de coco y envolverlas en papel de arroz es tan atractivo como probarlos directamente en la fuente. Los cremosos y ricos dulces de coco son una especialidad de la provincia de Bến Tre, donde los cocos son muy conocidos por su dulzura incomparable.
Capítulo 03 —
Chocolate Marou
Elaborado con los mejores granos de cacao de Vietnam, el chocolate Marou se ha ganado el corazón de viajeros de todas partes. Los granos proceden de seis provincias vietnamitas del Delta del Mekong y las Tierras Altas Centrales. Con sabores innovadores como «Especias de Phở» y «Arroz inflado», Marou garantiza que cada tableta de chocolate no solo sea un capricho, sino también una apasionante aventura gastronómica.
Capítulo 04 —
Crujiente de cacahuete y papel de arroz | kẹo cu đơ
En este dulce único, los cacahuetes cubiertos de melaza y azúcar de malta se colocan entre dos láminas de papel de arroz. La textura pegajosa de los cacahuetes y la melaza se equilibra con el crujiente del papel de arroz tostado en cada bocado. El Kẹo cu đơ se originó en Hà Tĩnh, una provincia del centro norte donde la gente lleva generaciones elaborando cacahuetes garrapiñados.
Capítulo 05 —
Chips de huevo salado Ranchu
Las patatas fritas y las pieles de pescado Ranchu llevan el exquisito sabor de los huevos salados al siguiente nivel. Para garantizar un sabor completo, la marca utiliza un método tradicional de salazón con huevos frescos de pato del Delta del Mekong que lleva meses perfeccionar. Para obtener un crujiente más poco convencional, prueba sus chips de fruta del pan de temporada.
Capítulo 06 —
Caramelo de sésamo | mè xửng
Desde la década de 1950, los comerciantes extranjeros que pasaban por Huế, la capital imperial de Vietnam, han comprado caramelos de sésamo como regalo para sus amigos y familiares de vuelta a casa. Tradicionalmente, los habitantes de Huế comen estos dulces mientras esperan a que pasen las largas lluvias monzónicas. Masticar la textura pegajosa del azúcar de malta de estos bocadillos requiere paciencia, al igual que la lluvia de aquí.
Capítulo 07 —
Arroz crujiente | cơm cháy
Los vietnamitas rinden homenaje al arroz en todas sus formas. Freír el arroz crea una textura crujiente que combina a la perfección con las esponjosas hebras de carne de cerdo desmenuzada. ¡Añade una cucharada de cebolleta y a disfrutar! Si aguantas el picante, hazte con una bolsa de arroz crujiente picante con copos de chile. Curiosamente, este manjar salado se inspiró en el arroz socarrado, la costra de arroz tostado del fondo de la olla.
Capítulo 08 —
Jengibre confitado | mứt gừng
A la hora de maridar con el té, los vietnamitas tienen algunas creaciones sorprendentemente perfectas. El jengibre cubierto de azúcar puede sonar curioso al principio, pero su dulzura complementa tan bien el toque picante del jengibre que la única forma de mejorarlo es seguir con un sorbo de té. Los habitantes locales creen que este saludable tentempié simboliza una vida de comodidad y felicidad.
Capítulo 09 —
Frutas desecadas | ô mai
Una especialidad de la capital, Hanói, el ô mai se prepara mezclando frutas secas como ciruelas, albaricoques y melocotones con azúcar, sal, lima, chile o jengibre. Las frutas desecadas pueden ser dulces o saladas y aportan muchos beneficios para la salud. El Ô mai solía ser un tentempié para ricos en Vietnam hace cientos de años, pero ahora se puede encontrar en todas las casas de Hanói, especialmente durante el Año Nuevo Lunar.
Capítulo 10 —
Hojuelas de coco | dừa sấy
En la playa, haz como los vietnamitas y abre un coco fresco para comer su pulpa dulce y blanca con una cuchara. Para llevarte a casa un poco de esta delicia, consigue una bolsa de hojuelas de coco. Estas hojuelas crujientes y doradas se elaboran tostando finas tiras de pulpa de coco. Un tazón de postre de sopa dulce (chè) en Vietnam suele servirse con estas deliciosas virutas de coco como cobertura.




